Por invitación de Lena de Mar y Maslama, he aquí mis 6 "no me importa" y mis 6 "me gusta mucho".
No me importa:
- Dormirme con ruido o luces encendidas. Tengo una facilidad asombrosa para desconectar al mundo del sueño y la fantasía. (Yo misma me sorprendo después de tantos años de entrenamiento)
- Comerme para cenar lo que sobró a mediodía. Sobre todo si es tortilla de patatas (o tortilla bravaca), que fría gana más. Y las albondigas con verduricas y patatillas que hace la Hormigans!
- Dejar mi coche, discos y libros a otras personas si sé que son responsables y sabiendo que me lo van a devolver, claro...
- Que me despierte cada mañana una gatica de todas las maneras que se le pueden ocurrir a un gato: dándome masajes en el pelo, dándome con la patica en la cara, saltando encima de mi, maullándome a dos centímetros del oído, jugando a la busca y captura de mi pie...
- Esperar el tiempo que sea necesario para hacer caída libre.
- Cambiarnos de sitio en la playa como mínimo dos veces, cuando la Hormigans o su madre dicen, "qué tal si ahora nos ponemos allí..." Y hale, con la sandía pa'rriba y pa'bajo.
Me gusta mucho:
- Tirar millas con mi tomb rider (la bici), sobre todo por la tarde y recorrer km y km (ya ves tú, 60 ó 70 na más). Jjejeje, quítese los ceros.
- Descubrir o que me descubran grupos o nuevos cantantes. A poder ser poco comerciales, y con algún tipo de fusión. Aquí entraría también lo de coleccionar canciones.
- La tortilla de patatas, la paella, la pasta, la nocilla y las albondiguillas de la Hormigans
- La risa que le da a la Hormigans cuando le propongo ir desnuícas por la casa...
- Dormirme de noche en el sofá, uuuuuuffff, me encanta! y llegar a la cama con los ojos cerraicos del mismo sueño y medio zombie jjejjeje
- Vacilar a las teleoperadoras que llaman preguntando por una tal Amparo a esta nuestra casa nueva, cuando ya les hemos dicho mil veces que aquí no vive ninguna Amparo!. Han sío tantas las veces que al final nos hemos hecho pasar por ella, síii ahora se pone!, o les hemos cantao una canción, o les decimos: Manuela, pozi... pono!!
Y a continuación, paso este mememememe, en el supuesto que lo quisieran hacer, a:
- Mara136!
- El opositor!
- Marisilla!
- Sitjar!
Yeahhh!
sábado, 31 de mayo de 2008
lunes, 26 de mayo de 2008
TINTO DE VERANO
La trilogía de Elvira Lindo "Tinto de Verano" recoge aquellos artículos que se publicaron en "El País" hace ya unos añitos, en los que la escritora relataba (caricaturizaba) sus aventuras veraniegas y las de su familia en un pueblecito de la sierra madrileña.
Siempre les hemos dicho a nuestras amigas Lena y Amapiola que el artículo de la Thermomix les iba a encantar, así que ahí va!
Qué le voy a hacer, a mí esta mujer me cae genial, y libros como éste en verano, con sentido del humor y ligericos, pues oye, se agredecen un montón.
SALUD, DINERO Y AMOR
"Soy una persona difícil de relajar. O estoy despierta o estoy dormida, pero eso de tener la mente en blanco no va conmigo. A mí, de las filosofías orientales sólo me gusta el sushi. Cuando mi santo me abre la puerta del troncomóvil y me dice: 'Te llevo al campo a que te relajes', yo le digo, gracias por alejarme de esta vida fascinante y hueca que llevo en Madrid. Lo digo porque eso es lo que quiere oír y en eso consiste el amor, pero ayer no hacía más que darle vueltas a ver qué coño voy a hacer aquí para no subirme por las paredes. Habrá quien piense: leer. Es una idea, pero también es cierto que yo mucha cultura no quiero tener porque igual me hago una tía rara. Y si no lees te tienes que tirar al campo, y yo por el campo no voy, que me da miedo que me salga un perro. Me paso el día hablando por teléfono. Ayer llamé a mi amigo gay y estuvimos viendo, él desde su casa, yo desde la mía, un programa de testimonios. Le dije a mi amigo que por qué no salía un día en uno de esos programas a confesarles a sus padres que quiere salir del armario; él me dijo que por qué no salgo yo confesando que soy una consumidora compulsiva, y yo le dije que eso en mi casa ya lo saben y que lo único que les falta es que salga diciéndolo por la tele.
Mi amigo me encontró nerviosa y me dijo que el hecho de que estuviera en el campo no significaba que tuviera las manos atadas para consumir. ¿Has pensado en la venta a domicilio? Y me dio el teléfono de una vendedora de la Thermomix -el robot de cocina-. Dice que a él le ha cambiado la vida, que la vendedora le hizo una demostración en su casa. Él llevó a amigos de su ambiente, ocho gay, y en una hora, gracias a la Thermomix, les hizo una lasaña, unas lentejas y cinco pizzas. Se lo comieron y luego se llevaron a la señora a bailar a un sitio de ambiente, y la señora descubrió que era bollera y no lo sabía después de tantos años haciendo demostraciones con la Thermomix. El caso es que llamé a una vendedora. Me dijo que invitara a gente de mi entorno porque, dado que vivo en el culo del mundo, que le mereciera la pena el viaje. Me puse a buscar gente de mi entorno. Pensé, ¿Millás?, ¿Marías, Guelbenzu?, ¿Molina Foix? Tampoco quería centrarlo sólo en autores de Alfaguara, que luego todo se comenta. Me entró un agobio, llamaba y sólo me salían contestadores. Deben estar todos en Marbella. A escritoras no quería llamar, luego me acusan de que perpetúo los roles. Me rallé y me dije: a tomar por saco: ¿Hay en este mundo alguien más de mi ambiente que mi santo? '¿Yoooo?', dijo él, 'a mí no me metas en tus líos'. Y ahí me dejó, a solas con la vendedora. La señora hacía natillas y salmorejo y potaje de Semana Santa, y yo se lo llevaba a probar a mi santo al cuarto donde agranda su obra. Cariño, me dijo, todo es excelente, pero no traigas más cosas que me estás empachando. Se me puso malo, y yo, para consolarle, por la noche, le llevé un poleo menta (hecho por la Thermomix), y dije: 'La vendedora dice que todos los grandes restaurantes la tienen'. Genial, me dijo, ya no nos hará falta salir de casa. No quise llevarle la contraria porque estaba convaleciente, pero a mí también se me puso mal cuerpo. Por motivos distintos".
Ha salido el sol y por fin huele a verano...
Siempre les hemos dicho a nuestras amigas Lena y Amapiola que el artículo de la Thermomix les iba a encantar, así que ahí va!
Qué le voy a hacer, a mí esta mujer me cae genial, y libros como éste en verano, con sentido del humor y ligericos, pues oye, se agredecen un montón.
SALUD, DINERO Y AMOR
"Soy una persona difícil de relajar. O estoy despierta o estoy dormida, pero eso de tener la mente en blanco no va conmigo. A mí, de las filosofías orientales sólo me gusta el sushi. Cuando mi santo me abre la puerta del troncomóvil y me dice: 'Te llevo al campo a que te relajes', yo le digo, gracias por alejarme de esta vida fascinante y hueca que llevo en Madrid. Lo digo porque eso es lo que quiere oír y en eso consiste el amor, pero ayer no hacía más que darle vueltas a ver qué coño voy a hacer aquí para no subirme por las paredes. Habrá quien piense: leer. Es una idea, pero también es cierto que yo mucha cultura no quiero tener porque igual me hago una tía rara. Y si no lees te tienes que tirar al campo, y yo por el campo no voy, que me da miedo que me salga un perro. Me paso el día hablando por teléfono. Ayer llamé a mi amigo gay y estuvimos viendo, él desde su casa, yo desde la mía, un programa de testimonios. Le dije a mi amigo que por qué no salía un día en uno de esos programas a confesarles a sus padres que quiere salir del armario; él me dijo que por qué no salgo yo confesando que soy una consumidora compulsiva, y yo le dije que eso en mi casa ya lo saben y que lo único que les falta es que salga diciéndolo por la tele.
Mi amigo me encontró nerviosa y me dijo que el hecho de que estuviera en el campo no significaba que tuviera las manos atadas para consumir. ¿Has pensado en la venta a domicilio? Y me dio el teléfono de una vendedora de la Thermomix -el robot de cocina-. Dice que a él le ha cambiado la vida, que la vendedora le hizo una demostración en su casa. Él llevó a amigos de su ambiente, ocho gay, y en una hora, gracias a la Thermomix, les hizo una lasaña, unas lentejas y cinco pizzas. Se lo comieron y luego se llevaron a la señora a bailar a un sitio de ambiente, y la señora descubrió que era bollera y no lo sabía después de tantos años haciendo demostraciones con la Thermomix. El caso es que llamé a una vendedora. Me dijo que invitara a gente de mi entorno porque, dado que vivo en el culo del mundo, que le mereciera la pena el viaje. Me puse a buscar gente de mi entorno. Pensé, ¿Millás?, ¿Marías, Guelbenzu?, ¿Molina Foix? Tampoco quería centrarlo sólo en autores de Alfaguara, que luego todo se comenta. Me entró un agobio, llamaba y sólo me salían contestadores. Deben estar todos en Marbella. A escritoras no quería llamar, luego me acusan de que perpetúo los roles. Me rallé y me dije: a tomar por saco: ¿Hay en este mundo alguien más de mi ambiente que mi santo? '¿Yoooo?', dijo él, 'a mí no me metas en tus líos'. Y ahí me dejó, a solas con la vendedora. La señora hacía natillas y salmorejo y potaje de Semana Santa, y yo se lo llevaba a probar a mi santo al cuarto donde agranda su obra. Cariño, me dijo, todo es excelente, pero no traigas más cosas que me estás empachando. Se me puso malo, y yo, para consolarle, por la noche, le llevé un poleo menta (hecho por la Thermomix), y dije: 'La vendedora dice que todos los grandes restaurantes la tienen'. Genial, me dijo, ya no nos hará falta salir de casa. No quise llevarle la contraria porque estaba convaleciente, pero a mí también se me puso mal cuerpo. Por motivos distintos".
Ha salido el sol y por fin huele a verano...
viernes, 23 de mayo de 2008
IRÉ A CUALQUIER LUGAR, PORQUE YA TENGO ADÓNDE IR
Primeras imágenes submarinas, por obra y gracia de Hormigan's y Ericita Productions.
Estreno de la funda acuática.
Espero que os guste y os de la misma paz que me da a mí.
S'Almunia y Caló d'Es Moro. Mallorca
Abril 2008
Canción de Basement Jaxx, "Romeo"
PD. Meme en camino ;)
Estreno de la funda acuática.
Espero que os guste y os de la misma paz que me da a mí.
S'Almunia y Caló d'Es Moro. Mallorca
Abril 2008
Canción de Basement Jaxx, "Romeo"
PD. Meme en camino ;)
sábado, 10 de mayo de 2008
YO VIVÍA ENFRENTE DE LA CÁRCEL
Queridos amiguitos y amiguitas, fans, fanas y hermanito, últimamente dispongo de poco o nada de tiempo para actualizar y visitar vuestros blogs. Sí, más lo siento yo que soy la que lo sufre... No importa, llegaran tiempos mejores. Han de venir.
Os contaré, mientras, algo más sobre mi tierna infancia.
La cárcel de Tarragona se encuentra hasta la fecha, integrada en el núcleo urbano de la ciudad y en el epicentro de lo que próximamente se convertirá en una de las zonas comerciales más importantes de la comarca. La apertura de una gran superfície (digamos nombres, El Corte Inglés) ha provocado, entre otras cosas, el traslado del centro penitenciario a otro lugar. Será un centro mastodóntico que revalorizará el suelo que pisan mis padres, y que me permitirá saber las ofertas del mes en la Planta Joven sólo con descorrer la cortina y sin tener que levantarme de la cama. Como en mi casa no somos del todo consumistas, más que alegrarnos la vida nos jode, puesto que dejaremos de estar tranquilos y en mi caso, de contemplar el cielo por las tardes cuando vaya a visitarles. (Aysss)
A lo que vamos..., os pongo en antecedentes:
Hace años, vivíamos una calle más atrás, en un edificio plantado en frente de la cárcel. Novena planta y parte del decorado de lo que suponía el día a día de los internos vetados de libertad.
Antes de ir al cole, me despertaba como a ellos el toque de sirena. Por megafonía se escuchaba el nombre de aquellos que por diversas cuestiones, se les requería en alguno de los departamentos del centro. "Vaya, a Manuel XXX, le han llamado esta semana dos veces"
Desde mi casa tenía acceso sólo a la mitad del recinto (de haber vivío en un catorceavo... habría visto los otros dos patios e incluso Torredembarra, pero no fue el caso).
La hora de salir al recreo, era el momento que los reclusos aprovechaban para comunicarse con compañeros de otras alas a voz en grito, tocar las palmas por los Chichos, jugar a las cartas, al fútbol y cómo no, saludar a las que tendíamos la colada:
- Ehhhhhhh, esa morenaaaaaaa guapa, que saludeeeee!
Y yo, muy educada, con las pinzas en la mano y después de cerciorarme que era a mí y no a otra de mis amigas vecinas, hacía un gesto disimulado, clin clin clin, apenas imperceptible, pero que ellos reconocían enseguida.
- Oleeeee esa morenaaaa simpáticaaaa!
(Acto seguido, tenía a mi madre detrás regañándome, "chiquilla a ver si te van a ver los guardias y nos meten a tos pa dentro!")
La cárcel estaba custodiada en cada una de sus 4 esquinas, por policías nacionales bastante simpáticos, que pasaban horas y horas de pie, cargados con su "Céhmenn" (ese arma que todos los chicos nombran cuando te cuentan historias de la mili, que siempre pronuncian así y que nunca he mostrado interés por saber cómo se escribe) aburridos hasta recibir la visita que mis amigos del barrio y yo les hacíamos alguna tarde, para charlar un poco de la vida.
Sólo teníamos que cruzar una calle sin tráfico. Desde la acera, mirando la torrecilla que se erguía y la garita donde se encontraban ellos, "holaaaa, qué taaaaal!!!" "niños venga, iros a jugar que hoy no podemos hablar"
Y era porque a veces tenían mucha faena. Los intentos de fuga habían provocado soluciones improvisadas y muchos quebraderos de cabeza a los responsables. Por cada intento de fuga, a los pequeños muros se les añadía um metro de alambrada, lo que llevó a covertir el recinto, en la cárcel con más remiendos jamás recordada.
Fuimos testigos en más de una ocasión, de amotinamientos e intentos de huída por parte de algunos atrevidos, que una vez conseguían encaramarse en la alambrada, movilizaban durante horas a todas las fuerzas policiales de la cuidad. Entonces sólo quedaba el estruendo nocturno de las sirenas y las lucecitas de los coches-patrulla, focos cegadores de helicópteros que iluminaban nuestras casas en busca de cómplices, espías vestidos de negro (como en las películas, qué sé yo)y el trabajo psicológico de unos funcionarios que trepaban, asustados, para intentar disuadir y convencer a los internos.
En mi calle, muchas veces, mientras correteábamos ajenos a la vida de los mayores, nos llovían del cielo pelotas de tenis, que supimos los presos utilizaban para comunicarse con los de fuera. Iban y venían notitas con mensajes, pero llegó un momento que al final dejamos de abrirlas y directamente las cogíamos prestadas para jugar.
Recuerdo también que durante unos días, asistimos a un gran acontecimiento mediático! Ruiz Mateos (que te pego leche) ingresó en prisión temporalmente y mi ventana salió en el Telediario!!
Y así formó parte de mi vida ese edificio. Yo vivía enfrente de la cárcel, hasta que nos mudamos. Entonces dejé de ver los patios de prisión, las galerías, los reclusos, los vigilantes, (bueno, y toda Tarragona, porque menudas vistas!) Y hasta hace poco, desde mi nueva habitación, y si afinabas el oído un poquitín, todavía se podía distinguir la famosa sirenica. Ahora, sin emabargo, colindaremos con viviendas de precios inalcanzables y con el Corte Inglés...
Lo que son las cosas, ¿verdad?
Os contaré, mientras, algo más sobre mi tierna infancia.
La cárcel de Tarragona se encuentra hasta la fecha, integrada en el núcleo urbano de la ciudad y en el epicentro de lo que próximamente se convertirá en una de las zonas comerciales más importantes de la comarca. La apertura de una gran superfície (digamos nombres, El Corte Inglés) ha provocado, entre otras cosas, el traslado del centro penitenciario a otro lugar. Será un centro mastodóntico que revalorizará el suelo que pisan mis padres, y que me permitirá saber las ofertas del mes en la Planta Joven sólo con descorrer la cortina y sin tener que levantarme de la cama. Como en mi casa no somos del todo consumistas, más que alegrarnos la vida nos jode, puesto que dejaremos de estar tranquilos y en mi caso, de contemplar el cielo por las tardes cuando vaya a visitarles. (Aysss)
A lo que vamos..., os pongo en antecedentes:
Hace años, vivíamos una calle más atrás, en un edificio plantado en frente de la cárcel. Novena planta y parte del decorado de lo que suponía el día a día de los internos vetados de libertad.
Antes de ir al cole, me despertaba como a ellos el toque de sirena. Por megafonía se escuchaba el nombre de aquellos que por diversas cuestiones, se les requería en alguno de los departamentos del centro. "Vaya, a Manuel XXX, le han llamado esta semana dos veces"
Desde mi casa tenía acceso sólo a la mitad del recinto (de haber vivío en un catorceavo... habría visto los otros dos patios e incluso Torredembarra, pero no fue el caso).
La hora de salir al recreo, era el momento que los reclusos aprovechaban para comunicarse con compañeros de otras alas a voz en grito, tocar las palmas por los Chichos, jugar a las cartas, al fútbol y cómo no, saludar a las que tendíamos la colada:
- Ehhhhhhh, esa morenaaaaaaa guapa, que saludeeeee!
Y yo, muy educada, con las pinzas en la mano y después de cerciorarme que era a mí y no a otra de mis amigas vecinas, hacía un gesto disimulado, clin clin clin, apenas imperceptible, pero que ellos reconocían enseguida.
- Oleeeee esa morenaaaa simpáticaaaa!
(Acto seguido, tenía a mi madre detrás regañándome, "chiquilla a ver si te van a ver los guardias y nos meten a tos pa dentro!")
La cárcel estaba custodiada en cada una de sus 4 esquinas, por policías nacionales bastante simpáticos, que pasaban horas y horas de pie, cargados con su "Céhmenn" (ese arma que todos los chicos nombran cuando te cuentan historias de la mili, que siempre pronuncian así y que nunca he mostrado interés por saber cómo se escribe) aburridos hasta recibir la visita que mis amigos del barrio y yo les hacíamos alguna tarde, para charlar un poco de la vida.
Sólo teníamos que cruzar una calle sin tráfico. Desde la acera, mirando la torrecilla que se erguía y la garita donde se encontraban ellos, "holaaaa, qué taaaaal!!!" "niños venga, iros a jugar que hoy no podemos hablar"
Y era porque a veces tenían mucha faena. Los intentos de fuga habían provocado soluciones improvisadas y muchos quebraderos de cabeza a los responsables. Por cada intento de fuga, a los pequeños muros se les añadía um metro de alambrada, lo que llevó a covertir el recinto, en la cárcel con más remiendos jamás recordada.
Fuimos testigos en más de una ocasión, de amotinamientos e intentos de huída por parte de algunos atrevidos, que una vez conseguían encaramarse en la alambrada, movilizaban durante horas a todas las fuerzas policiales de la cuidad. Entonces sólo quedaba el estruendo nocturno de las sirenas y las lucecitas de los coches-patrulla, focos cegadores de helicópteros que iluminaban nuestras casas en busca de cómplices, espías vestidos de negro (como en las películas, qué sé yo)y el trabajo psicológico de unos funcionarios que trepaban, asustados, para intentar disuadir y convencer a los internos.
En mi calle, muchas veces, mientras correteábamos ajenos a la vida de los mayores, nos llovían del cielo pelotas de tenis, que supimos los presos utilizaban para comunicarse con los de fuera. Iban y venían notitas con mensajes, pero llegó un momento que al final dejamos de abrirlas y directamente las cogíamos prestadas para jugar.
Recuerdo también que durante unos días, asistimos a un gran acontecimiento mediático! Ruiz Mateos (que te pego leche) ingresó en prisión temporalmente y mi ventana salió en el Telediario!!
Y así formó parte de mi vida ese edificio. Yo vivía enfrente de la cárcel, hasta que nos mudamos. Entonces dejé de ver los patios de prisión, las galerías, los reclusos, los vigilantes, (bueno, y toda Tarragona, porque menudas vistas!) Y hasta hace poco, desde mi nueva habitación, y si afinabas el oído un poquitín, todavía se podía distinguir la famosa sirenica. Ahora, sin emabargo, colindaremos con viviendas de precios inalcanzables y con el Corte Inglés...
Lo que son las cosas, ¿verdad?
martes, 29 de abril de 2008
DE CÓMO FUE NUESTRO PRIMER DÍA DE PISCINA
(Y último porque ese mismo día perdí el bañador)
En casa de la Hormigan's y la Ericita también ha empezado la operación kinini.
Mantenemos en pie nuestros propósitos (juramento sobre el kamasutra lésbico del 1 de enero) de subir andando las escaleras hasta el tercero, ir andando o en bicicleta a currar, la famosa dieta del cucurucho, e incluso tenemos pensado apuntarnos a todas y cada una de las actividades que propusimos consensuadamente con nuestras amigas Lena y Amapiola.
Para acabar de moldear nuestros puerpos, y no sólo para ver tetitas y culetes en las duchas, nos hemos apuntado a la piscina.
La hora punta de las piscinas municipales, suele ser alrededor de las 18 h. Pues a esa hora llegamos nosotras.
Intentamos disimular que era nuestra primera vez, pasar desapercibidas entre el bullicio ocasionado por los cursillos, los silbidos de los monitores y las atentas miradas del "público" que acompaña a los niños y que se sienta tras la vidriera a tomar café.
Nos paseamos con la intención de distinguir qué calle nos convenía.
- La que tenga menos gente.
Ardua tarea la de contar gorros cuando los del agua no se estan quietos, así que nos acercamos hasta la calle que creímos tenía menos bultos.
Ahí nos plantamos, al borde del agua, una chuleándose y la otra calentando, eligiendo finalmente la calle que tenía 9 individuos.
- Ésto es una pasada tía, cómo hemos venío a esta hora?
- Tía porque hoy era día de expulsiones en Fama.
El agua congelada. la Hormigans contó cabezas, calculó espacio-tiempo y se animó a entrar en la rueda de los 9.
Que te da un calambre o flojeas un poco en mitad de la piscina? no importa y sigue nadando, no hay lugar para los débiles.
Te puede pasar cuando te cruzas con alguien, que choques "esos cinco", que saludes por debajo del agua a tu novia cuando pasa, que te den un manotazo en las gafas, que te desuelles con las boyas que separan los carriles, que te marquen la "Z" con la uña de un pinrel o que toques una teta y que luegode vuelta, osen tocártela a ti.
- Ya llevamos 15 minutos, qué hacemos, aquí no se puede...
- Pos irnos a merendar...
En casa de la Hormigan's y la Ericita también ha empezado la operación kinini.
Mantenemos en pie nuestros propósitos (juramento sobre el kamasutra lésbico del 1 de enero) de subir andando las escaleras hasta el tercero, ir andando o en bicicleta a currar, la famosa dieta del cucurucho, e incluso tenemos pensado apuntarnos a todas y cada una de las actividades que propusimos consensuadamente con nuestras amigas Lena y Amapiola.
Para acabar de moldear nuestros puerpos, y no sólo para ver tetitas y culetes en las duchas, nos hemos apuntado a la piscina.
La hora punta de las piscinas municipales, suele ser alrededor de las 18 h. Pues a esa hora llegamos nosotras.
Intentamos disimular que era nuestra primera vez, pasar desapercibidas entre el bullicio ocasionado por los cursillos, los silbidos de los monitores y las atentas miradas del "público" que acompaña a los niños y que se sienta tras la vidriera a tomar café.
Nos paseamos con la intención de distinguir qué calle nos convenía.
- La que tenga menos gente.
Ardua tarea la de contar gorros cuando los del agua no se estan quietos, así que nos acercamos hasta la calle que creímos tenía menos bultos.
Ahí nos plantamos, al borde del agua, una chuleándose y la otra calentando, eligiendo finalmente la calle que tenía 9 individuos.
- Ésto es una pasada tía, cómo hemos venío a esta hora?
- Tía porque hoy era día de expulsiones en Fama.
El agua congelada. la Hormigans contó cabezas, calculó espacio-tiempo y se animó a entrar en la rueda de los 9.
Que te da un calambre o flojeas un poco en mitad de la piscina? no importa y sigue nadando, no hay lugar para los débiles.
Te puede pasar cuando te cruzas con alguien, que choques "esos cinco", que saludes por debajo del agua a tu novia cuando pasa, que te den un manotazo en las gafas, que te desuelles con las boyas que separan los carriles, que te marquen la "Z" con la uña de un pinrel o que toques una teta y que luegode vuelta, osen tocártela a ti.
- Ya llevamos 15 minutos, qué hacemos, aquí no se puede...
- Pos irnos a merendar...
miércoles, 23 de abril de 2008
FAMA, A BAILAR!
Os voy a echar de menos, bailarines míos. Sobre todo a mi Ángel y a mi Vicky (mucho más a mi Vicky), porque habéis hecho de mí una enganchada al reality (nunca pensé que diría ésto, pero es de lo poco que veo en la tele), porque habéis compartido con nosotras las comidas y las cenas con vuestros progresos (ejjque también tenemos el Fama 24 horas) porque habéis hecho de mí una bailarina que ensaya sus coreografías delante de los cristales y espejos y tó lo que da reflejo mientras limpia, porque no dejo de imitaros e intento tener vuestra elasticidad manque siempre me quede enganchá, porque un día casi consigo hacer el pino!, porque ya me tiro al suelo sin tené parqué y sin temor a echar la casa abajo, porque todo lo que hacéis me parece amazing siempre y cuando se haga con energy! y porque, lo más importante, habéis vuelto a poner de moda la fiebre de la danza y el baile.

Ja! iba a dejarte yo a ti sin post... No he sabido quitar las letras de la foto. Qué cosa más bonica...
El lunes es el último día, y a lo largo de la semana, irán expulsando de la escuela las parejas que ya no llegaran a la final. (sí, ahora expulsan de dos en dos, como un poco... precipitadamente, chica ni que se fuera a acabar ya...) jejej
No conozco a nadie que viera el programa, a parte de Hormigan's o Winchifriti. (se ve que es un secreto muy bien guardao). Pero no nos importa reconocerloy creo hablar en nombre de todas! lo vemos y somos fans de Vicky! Suerte niña, y gana! que lo haces muy bien ;)

Ja! iba a dejarte yo a ti sin post... No he sabido quitar las letras de la foto. Qué cosa más bonica...
El lunes es el último día, y a lo largo de la semana, irán expulsando de la escuela las parejas que ya no llegaran a la final. (sí, ahora expulsan de dos en dos, como un poco... precipitadamente, chica ni que se fuera a acabar ya...) jejej
No conozco a nadie que viera el programa, a parte de Hormigan's o Winchifriti. (se ve que es un secreto muy bien guardao). Pero no nos importa reconocerlo
lunes, 14 de abril de 2008
domingo, 6 de abril de 2008
MI PELO, ESE GRAN DESCONOCIDO (AUNQUE NO PARA MÍ)
Yo tengo un pelo de todo, menos agradecío. En grandes cantidades y muy fuerte. Abundante y frondoso.
Cuando era pequeña no lo sabía porque los adultos se encargaban de peinarme y de desenredármelo: Véase que, si tu madre viene de familia con el pelo tieso y tu padre tiene el pelo recio también, el resultado es : tehatocao doble de pelo extra, tieso y recio pa ti.
Conclusión: A mí me hacían la coleta entre dos personas, y la cola de caballo, era de caballo de verdad.
Con el tiempo, fui manteniendo un pelo largo, ondulado y sofisticado que llegó a su máximo apogeo cuando cumplí los 15 años. Yo la llamo mi época de Máximo Esplendor. Con mi tipito, unos días me parecía a Julia Roberts ... otros a Nacho Cano..., pero me pavoneaba feliz con mis amigas de idénticos pelazales, cada una de un color pero manteniendo las siguientes proporciones: Media espalda, flequillo igualado y ritual de gestos para retirarlo de la cara que constaba de tres movimientos rápidos y precisos: mano derecha retiraba pelo del hombro derecho, (zas) mano izquierda retiraba pelo del hombro izquierdo (zas), mano derecha retiraba flequillo de la cara, (zaaaaas), así unas 340 veces al día.
Sin ton ni son, aquello continuó creciendo y en el instituto, seguí con mi melena esta vez por debajo de la espalda, habitualmente con un pequeño recogido que sólo constituian los mechones laterales y por aquel entonces, un promimente tupé con sus correspondientes abuelillos. Iba con las gaficas doradas y redondas y yo la llamo la época del Mínimo Esplendor.
Años después, me dejaron acceder a la universidad y no sé por qué extraña razón, un día decidí cortarme el pelo (y de paso, quitarme las gafas). Aquello conmocionó a mi familia, a los vecinos del barrio y a mis compañeras de facultad, a los que saludaba por la calle y siempre pasaban de mí por no haber reconocimiento previo, (a no ser que me acompañara mi madre o alguna amiga en común) "Ostras tía, que eres tú, joer no te había conocido". "Tía, que me siento contigo en clase..."
Siempre pensé que todo el mundo debería raparse la cabeza al menos una vez en la vida, así que en la época que trabajé de noche en un pub, y aprovechando que ya lo tenía "corto", me lo rapé al 4. (tenía su morbo, eh?) , me miraban chicas, chicos y señores de 45 años (mi especialidad. Todavía no sé por qué, pero así es... ) y todo eran comodidades para mi acicalamiento, aunque también tuviera sus inconvenientes cuando iba a la piscina y el conserje siempre dudara con la llave de los vestuarios: "tú... eres una chica verdad?" "soy una bicicleta, amigo..."
Lo peligroso de tenerlo tan corto, es que luego te apetece sentir otra vez que el viento enmaraña tu melena.
Así que durante la estancia en una conocida tienda de moda como dependienta, intenté dominar el crecimiento de mi pelambre como pude. Lo dejé crecer y fueron unos meses extremadamente duros. El cahondeito reinaba por doquier y como sólo crecía del hemisferio norte para arriba, siempre escuchaba frases como éstas, "pero tía, quítate el casco dentro de la tienda, no???" o "uhhhh, cómo llueve fuera, bueno claro, a tí te da igual, porque mojarte no te vas a mojar ..." "boing, boing, si te caes de cabeza no te haces daño, eh?" o una compañera a otra , mirando mi cabezón "crees que si escondemos este lápiz en su cabeza alguien lo encontrará?"
Me las tuve que ingeniar para contener tan vil crecimiento a lo Frankenstein, así que utilicé toda clase de remedios caseros a mi alcance: mascarillas, suavizantes, gominas extrafuertes resistentes al viento, pañoletas, bandanas, diademas de todos los colores, placas de aluminio, o gorras superapretadas para dominar la fuerza de estecastigodedió con vida propia. Eso sí, cronometrando el tiempo-horno-gorra para no pasarme con el alisado.
Y así ha sido hasta el día de hoy. Ahora que vuelvo a estar en fase de crecimiento "vertical", esta mañana volví a darle a mi pelo el efecto deseado, con mi gorra de toda la vida, claro ;)
Cuando era pequeña no lo sabía porque los adultos se encargaban de peinarme y de desenredármelo: Véase que, si tu madre viene de familia con el pelo tieso y tu padre tiene el pelo recio también, el resultado es : tehatocao doble de pelo extra, tieso y recio pa ti.
Conclusión: A mí me hacían la coleta entre dos personas, y la cola de caballo, era de caballo de verdad.
Con el tiempo, fui manteniendo un pelo largo, ondulado y sofisticado que llegó a su máximo apogeo cuando cumplí los 15 años. Yo la llamo mi época de Máximo Esplendor. Con mi tipito, unos días me parecía a Julia Roberts ... otros a Nacho Cano..., pero me pavoneaba feliz con mis amigas de idénticos pelazales, cada una de un color pero manteniendo las siguientes proporciones: Media espalda, flequillo igualado y ritual de gestos para retirarlo de la cara que constaba de tres movimientos rápidos y precisos: mano derecha retiraba pelo del hombro derecho, (zas) mano izquierda retiraba pelo del hombro izquierdo (zas), mano derecha retiraba flequillo de la cara, (zaaaaas), así unas 340 veces al día.
Sin ton ni son, aquello continuó creciendo y en el instituto, seguí con mi melena esta vez por debajo de la espalda, habitualmente con un pequeño recogido que sólo constituian los mechones laterales y por aquel entonces, un promimente tupé con sus correspondientes abuelillos. Iba con las gaficas doradas y redondas y yo la llamo la época del Mínimo Esplendor.
Años después, me dejaron acceder a la universidad y no sé por qué extraña razón, un día decidí cortarme el pelo (y de paso, quitarme las gafas). Aquello conmocionó a mi familia, a los vecinos del barrio y a mis compañeras de facultad, a los que saludaba por la calle y siempre pasaban de mí por no haber reconocimiento previo, (a no ser que me acompañara mi madre o alguna amiga en común) "Ostras tía, que eres tú, joer no te había conocido". "Tía, que me siento contigo en clase..."
Siempre pensé que todo el mundo debería raparse la cabeza al menos una vez en la vida, así que en la época que trabajé de noche en un pub, y aprovechando que ya lo tenía "corto", me lo rapé al 4. (tenía su morbo, eh?) , me miraban chicas, chicos y señores de 45 años (mi especialidad. Todavía no sé por qué, pero así es... ) y todo eran comodidades para mi acicalamiento, aunque también tuviera sus inconvenientes cuando iba a la piscina y el conserje siempre dudara con la llave de los vestuarios: "tú... eres una chica verdad?" "soy una bicicleta, amigo..."Lo peligroso de tenerlo tan corto, es que luego te apetece sentir otra vez que el viento enmaraña tu melena.
Así que durante la estancia en una conocida tienda de moda como dependienta, intenté dominar el crecimiento de mi pelambre como pude. Lo dejé crecer y fueron unos meses extremadamente duros. El cahondeito reinaba por doquier y como sólo crecía del hemisferio norte para arriba, siempre escuchaba frases como éstas, "pero tía, quítate el casco dentro de la tienda, no???" o "uhhhh, cómo llueve fuera, bueno claro, a tí te da igual, porque mojarte no te vas a mojar ..." "boing, boing, si te caes de cabeza no te haces daño, eh?" o una compañera a otra , mirando mi cabezón "crees que si escondemos este lápiz en su cabeza alguien lo encontrará?"
Me las tuve que ingeniar para contener tan vil crecimiento a lo Frankenstein, así que utilicé toda clase de remedios caseros a mi alcance: mascarillas, suavizantes, gominas extrafuertes resistentes al viento, pañoletas, bandanas, diademas de todos los colores, placas de aluminio, o gorras superapretadas para dominar la fuerza de estecastigodedió con vida propia. Eso sí, cronometrando el tiempo-horno-gorra para no pasarme con el alisado.
Y así ha sido hasta el día de hoy. Ahora que vuelvo a estar en fase de crecimiento "vertical", esta mañana volví a darle a mi pelo el efecto deseado, con mi gorra de toda la vida, claro ;)
sábado, 5 de abril de 2008
YA TENEMOS VEHÍCULO ...
Pa' la Ruta 66!!!
Jajajaj, (razón aquí, en el post de Rataparda y Ratapelá, donde dijimos que cada una iría como pudiera menos andando)

Jajajaj, (razón aquí, en el post de Rataparda y Ratapelá, donde dijimos que cada una iría como pudiera menos andando)

Véase a Furia, bastante concurrío y con el espacio bien aprovechao
El pasado finde ha sido de lo más entretenido. He estado con la familia y me he reencontrado con las viejas amistades. Hemos celebrado el cumple de mi mami, visto las fotos de México, arreglado el mundo, echado de menos a mi Hormigan's, ultimado detalles de la boda de mi amiga Piru, visto ponnys (OO!), visitado mi antiguo cole después de 20 años (Habéis vuelto alguna vez? Qué sentísteis?), jugado al "cinquillo" con las amigas de mi madre (léase acompañado del silbido de las películas del Oeste e imagínese a las jugadoras con esta mirada ¬¬ , turururuúuu, tuuuuruuuruuuu), paseado por mi Faro favorito, conocido a gente de Bilbo, comío y bebío mucho, y dao de piños por conducir a Furia!, con su volantico, su salpicaderico, sus limpiaparabrisicas...
PD. Quedan libres 2 plazas para las 50 primeras personas que se apunten!
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